La interpretación no es lo mismo que la traducción

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La interpretación no es lo mismo que la traducción

Leed con atención los siguientes enunciados: «Necesitaríamos saber cuánto nos costaría la traducción simultánea de esta conferencia.», «¿Cuál es vuestro presupuesto para la traducción de una charla de una hora?». ¿Dónde está el error? Efectivamente, el término traducción está mal utilizado, y esto es algo que ocurre día tras día. Como podéis ver, existe un desconocimiento general de lo que es la interpretación, y, en el mejor de los casos, se cree que es un sinónimo de traducción. Pues bien, vamos a aportar nuestro pequeño grano de arena a la sabiduría popular y vamos a explicaros qué es la interpretación, en qué se diferencia de la traducción y qué tipos existen.

La interpretación es un ejercicio de mediación lingüística mediante el cual un intérprete cualificado transmite un discurso oral de una lengua a otra. Un discurso oral, señoras y señores. Precisamente es este cambio de canal lo que marca la diferencia entre la interpretación y la traducción. La interpretación actúa sobre discursos orales, mientras que la traducción actúa sobre discursos escritos. Por eso, siempre que os encontréis con la necesidad de transmitir en otro idioma el contenido de una conferencia, una ponencia o un congreso, lo que tenéis que contratar son unos servicios de interpretación.

Y claro, ahora que ya sabéis que la cosa va de interpretación, y no de traducción, suponemos que os interesará saber qué tipos de interpretación existen y cuál se ajusta mejor a vuestras necesidades. Porque, al igual que no es lo mismo una traducción jurada que una transcreación, tampoco es lo mismo una interpretación simultánea que una interpretación de enlace. No os preocupéis, a continuación os detallamos los tipos de interpretación más recurrentes:

Interpretación simultánea: este tipo de interpretación es el más conocido —¿os acordáis de Nicole Kidman paseándose por la sede de la ONU?—. Consiste en la interpretación en tiempo real del mensaje original en la lengua de llegada. La interpretación simultánea es la opción ideal para grandes eventos —como congresos, jornadas, conferencias…—  y para aquellas intervenciones en las que los ponentes tengan la palabra durante una hora o más. Dado el altísimo nivel de concentración que tiene que mantener quien se encargue de la interpretación, es necesario contar con al menos dos intérpretes que intervengan en turnos de media hora cada uno. Asimismo, se requiere el uso de cabina junto con el material técnico correspondiente.

Interpretación consecutiva: este es el tipo de interpretación ideal para ponencias cortas —no más de 30 minutos, tipo rueda de prensa de Mourinho (pero sin errores)— y audiencias reducidas. Consiste en la interpretación del discurso una vez que este ya ha sido realizado, ya sea tras finalizar el mismo —lo que supondría interpretarlo en su totalidad (interpretación consecutiva completa)— o durante pausas breves —en las que se interpretaría el fragmento del discurso pronunciado con anterioridad (interpretación consecutiva fragmentada)—. Para llevar a cabo la interpretación consecutiva, el intérprete debe estar en el escenario junto con el ponente, ya sea de pie o sentado, pero lo más cerca posible de este. De este modo, podrá tomar las notas necesarias para llevar a cabo su interpretación. Hay que tener en cuenta que, según el número de asistentes que formen el público y las condiciones de la sala, puede ser necesario el uso de receptores.

Interpretación de enlace: podríamos decir que la interpretación de enlace es la interpretación consecutiva en la que intervienen solamente un orador y un receptor —que obviamente pueden intercambiar sus papeles—. Es ideal como servicio de interpretación personal para visitas de negocios, reuniones individuales, comidas de trabajo, etc. No se requiere ningún equipo especial para llevarla a cabo. Básicamente, es lo que le hubiese hecho falta a Zapatero aquí.

Interpretación jurada: la interpretación jurada es también una modalidad de la traducción consecutiva, pero difiere de esta en que tiene carácter oficial, aunque, por muy extraño que pueda parecer, no es necesario disponer de ningún título para llevarla a cabo, algo que sí es imprescindible en el caso de la traducción jurada. Previo juramento de que lo que se interpretará es completamente fiel al discurso original, esta modalidad de la interpretación cumple el propósito de interpretar discursos en juicios, procesos notariales o eventos con carácter oficial. La de saliva que se hubiese ahorrado en este juicio si hubiese un intérprete haciendo lo que mejor sabe hacer, ¿verdad?

¿Qué os ha parecido este resumen? Seguro que ya tenéis una idea algo más completa y acertada de lo que es la interpretación y en qué se diferencia esta de la traducción. La confusión generalizada entre interpretación y traducción es una de las dudas con la que con más frecuencia nos encontramos por parte de nuestros clientes, y hacemos este post porque queremos que sepáis de antemano qué implica cada concepto y cada servicio. En Ontranslation contamos con auténticos profesionales de la interpretación a vuestra disposición para ofreceros el mejor servicio. Ahora que sabéis lo que necesitáis, ¿a qué esperáis para poneros en contacto con nosotros?

¡Nos vemos!

Por cierto, uno de los enlaces de este post es un claro ejemplo de por qué hemos tenido que escribirlo, ¿adivináis cuál es?

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De |2018-02-01T18:47:02+00:00marzo 17th, 2015|Traducción & Interpretación|0 Comments

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