Letra cursiva: ¿cuándo debo usarla?

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Letra cursiva: ¿cuándo debo usarla?

Letra cursiva, negrita, comillas, subrayado… Cuando nos disponemos a escribir un texto, en muchas ocasiones necesitamos resaltar una palabra o una frase. Pero entonces nos asalta la duda de cómo hacerlo. En Ontranslation somos conscientes de lo útiles que son las convenciones tipográficas, pero también de lo difícil que es recordar su correcta aplicación. Por eso os vamos a explicar cuándo utilizar la letra cursiva. ¡Guardad este post en favoritos!

Las convenciones tipográficas son necesarias para organizar los textos, evitar ambigüedades e identificar elementos como préstamos, títulos de películas, etc. Obviamente, no vais a estar pensando en la letra cursiva, las comillas o las sangrías a la hora de escribir a vuestros contactos del grupo de WhatsApp «Finde de playita» (aunque todos sabemos el boom que está  teniendo la negrita en Whatsapp), pero si escribís para otros en un espacio público, como este blog o cualquier otro, debéis seguir las convenciones tipográficas para facilitar la lectura de vuestro público.

Una de las funciones más destacables de la letra cursiva es la de resaltar el uso de los préstamos lingüísticos,  de este modo, se consigue que los lectores identifiquen esa palabra como propia de un idioma distinto al del texto. Aunque los préstamos de idiomas como el inglés pueden resultar muy evidentes (y se cuelan como los que más), adquirir la costumbre de utilizar la letra cursiva es imprescindible para garantizar que, en casos ambiguos como los de lenguas próximas, no nos tomen por analfabetos (como podría ocurrir si incluyésemos el término aprovar del catalán sin ningún tipo de marca). La letra cursiva también se suele aplicar a términos científicos, por su procedencia mayoritaria del latín.

Otra aplicación importante de la letra cursiva es la de marcar el tono del discurso escrito. El lenguaje oral contamos con el recurso de la entonación, pero si a la hora de escribir un texto queremos ser un poco poetas y decir que nos llueven los amigos de verdad (con ironía, porque tampoco nos llueven los amigos a secas) deberemos marcar el fragmento con la letra cursiva. También resulta importante el uso metalingüístico de la letra cursiva, es decir, su aplicación para marcar las palabras o letras a las que nos estamos refiriendo dentro de un texto escrito. Sirva como ejemplo la diferencia entre comentarle a nuestro diseñador web en un correo electrónico que «ese llámanos de la esquina superior derecha queda un poco mal» y que  «ese llámanos de la esquina superior derecha queda un poco mal».

El último uso de la letra cursiva al que nos referiremos en este artículo se aplica a la hora de mencionar obras completas. Si en nuestro texto queremos hablar de un libro, una película, un cuadro o un álbum de música deberemos marcar el título con letra cursiva cuando se trate de una obra completa. De este modo, escribiremos El lazarillo de Tormes en cursiva, pero si nos referimos a un capítulo concreto de este escribiremos el título de este entre comillas (y ya hablaremos de las comillas largo y tendido más adelante). La letra cursiva también hará su aparición a la hora de escribir el título de una obra completa, aunque el título en sí no esté completo, por ejemplo: El lazarillo.

Como podéis ver, la letra cursiva es muy útil, queredla. Y recordad: extranjerismos, nombres científicos, lenguaje figurado, usos metalingüísticos y títulos de obras completas siempre en letra itálica (es su otro nombre). ¡Aunque si tenéis dudas siempre podéis confiar en los servicios de Ontranslation!

De |2017-06-27T12:01:44+00:00junio 27th, 2017|Traducción & Interpretación|0 Comments

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