Cinco respuestas sobre la estafa en la traducción

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Cinco respuestas sobre la estafa en la traducción

Seguro que muchos de vosotros estáis familiarizados con el legendario timo de la estampita o el recién llegado timo de la rotonda pero, ¿sabíais que la picaresca se extiende también a la práctica profesional de la traducción? Colegas del sector, debéis estar muy al loro, pues la estafa en la traducción está a la orden del día. Por eso queremos ofreceros hoy cinco respuestas acerca de esta práctica ilegal en los que os contaremos en qué consiste y cómo detectarla para evitar disgustos. Aquí tenéis nuestras cinco respuestas sobre la estafa en la traducción:

  • ¿Qué es la estafa en la traducción?: Nasty business. Ciertos indeseables de algún lugar del mundo —que casualmente suele ser Nigeria o Palestina, quién sabe por qué— se dedican a robar los CV de profesionales legítimos, modificar los datos de contacto y —en ocasiones— el nombre y darse a conocer al mundo de las agencias de traducción como auténticos top notch. En algunos casos se trata de una suplantación de identidad al 100 %, mientras que en otros es más bien un aprovechamiento ilícito de las credenciales de profesionales reales.
  • ¿A quién perjudica la estafa en la traducción?: afecta tanto a autónomos como a agencias del sector, clientes particulares y otros agentes externos. El trabajo de los timadores carece de calidad, pues es producto de Google Translate o de algún autónomo ultra económico cuyo trabajo no cumple los estándares. Resultado: pérdida de dinero, pérdida de tiempo y pérdida de credibilidad de cara al cliente, tanto para la agencia como para el autónomo.
  • ¿Cómo funciona la estafa en la traducción?: los timadores se apropian de los CV de traductores reales, ya sea descargándolos directamente de directorios del sector o haciéndose pasar por agencias o gestores de proyectos independientes, lo cual les ayuda a conseguir los CV y «legitimar» su facilitación a terceros mediante contratos abusivos. Después proceden a modificar los datos personales —en ocasiones no modifican el nombre del traductor, lo que supone una suplantación de identidad— los datos de contacto y a realizar una campaña de spam masivo dirigida a las agencias de traducción o respondiendo a ofertas de trabajo reales. Si una agencia cae en la trampa y les encarga algún trabajo a estos timadores, ellos entregarán una traducción automática o el resultado del trabajo de un traductor de capacidades profesionales y tarifas mínimas al que probablemente también hayan estafado —si llegan a entregar algo—. El siguiente paso consiste en el envío de la factura del trabajo y la correspondiente cuenta de PayPal a la que abonar el importe. Sorpresa, la dirección de correo electrónico de la cuenta no coincide con la del supuesto traductor. Las víctimas se darán cuenta de la estafa y pedirán explicaciones, pero solo obtendrán amenazas o la indiferencia de un timador que ya habrá borrado su rastro de la red.
  • ¿Cómo pueden detectar las agencias la estafa en la traducción?: por suerte, los timadores son relativamente sencillos de detectar. Las peculiaridades de su modus operandi pueden hacer saltar las alarmas: envían correos de candidatura espontánea aunque la agencia disponga de un formulario de contacto específico para ello; no incluyen la dirección del destinatario del correo, sino que forma parte de una lista de destinatarios en copia oculta; su nivel de redacción —normalmente en inglés— es pésimo; suelen especificar su par de lenguas de trabajo con la fórmula «English<>Catalan<>German» o cualquier otra que presente más de dos idiomas y la indicación de que realizan traducción inversa; los CV que adjuntan normalmente presentan distintos tipos de fuente —fruto del «copiapega» a partir de varios CV—; las direcciones que se recogen en el CV son falsas, así como los códigos postales, los números de teléfono o los de identificación tributaria; la información facilitada suele ser contradictoria, especialmente en lo referente a la fecha de nacimiento y los años de experiencia; sus tarifas son normalmente irrisorias y si se comprueba el autor del documento que recoge el CV muchas veces difiere del nombre de la persona que lo envía.
  • ¿Cómo pueden detectar los autónomos la estafa en la traducción?: muchos de estos timadores se hacen pasar por agencias de traducción o gestores de proyectos independientes para preparar la otra cara de la estafa. Hay varios signos que cualquier traductor debe tener en cuenta y saber detectar para evitar disgustos innecesarios. Sobre todo, desconfía de quien dice representar a una agencia y te escribe desde una dirección de correo gratuita —Gmail, Outlook, Hotmail…—; piénsatelo dos veces cuando el correo esté redactado en inglés aunque tú seas alemán y la supuesta empresa que te contacte también; no aceptes jamás propuestas para la «promoción» de tu CV, y ni se te ocurra firmar acuerdos para la cesión de tu CV a terceros. Por cierto, también existen medidas preventivas: no publiques nunca una versión completa y detallada de tu CV; no subas versiones digitales de tus títulos a la red; envía toda la documentación escaneada con los ajustes de seguridad necesarios establecidos; y, muy importante, registra tu propio dominio y utiliza direcciones de correo electrónico registradas en él para todos tus actividades profesionales.

Y he aquí nuestra aportación. Esperamos que os sirva para evitar disgustos en el futuro, de todos modos, podéis obtener más información al respecto de esta práctica fraudulenta en este sitio web —y también en este—. Mientras tanto, si queréis asegurar el tiro, no dudéis en contar en una agencia de traducción que cumpla con los más altos estándares de calidad. Como, precisamente, Ontranslation.

¿Qué os han parecido nuestras cinco respuestas sobre la estafa en la traducción? ¿Conocíais este fenómeno?

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De |2016-09-01T16:24:49+00:00septiembre 1st, 2016|Traducción & Interpretación|0 Comments

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