Crónica de un desastre. Apagón en Meet BCN

//Crónica de un desastre. Apagón en Meet BCN

Crónica de un desastre. Apagón en Meet BCN

A veces las cosas más tontas nos complican la vida. Una espina, una piel de plátano, un perro suelto en la carretera… Esta vez fue una grúa de esas enormes, instaladas en camiones, con un brazo hidráulico que se estira hasta alcanzar los sesenta metros de altura, la que se llevó por delante un cable de la luz y, con él, la energía que mueve el motor de Meet BCN. Eran las 11:25 de la mañana cuando llegó el apagón.

Lo primero que pensé cuando mi ordenador pasó a negro a lo Canal 9 fue que había tocado algo que no debía. Pero no, me di cuenta de que no había sido culpa mía cuando las reacciones de mis compañeros empezaron a sucederse una tras otra, todas ellas aderezadas con expresiones no aptas para este horario. A decir verdad, experimenté cierto alivio, al menos el problema no estaba en mi principal herramienta de trabajo.

Si me dieran a escoger, diría que el pánico y la confusión eran la tónica de los primeros momentos (dejando de lado el cabreo, la histeria y, en algunos casos, la felicidad). ¿Qué ha pasado? ¿Es en todo el edificio? ¿Se ha quedado alguien en el ascensor? ¡¿Cuánto durará la broma?! No teníamos ni idea de lo que estaba pasando, así que hicimos lo que se hace en estos casos, salir a la escalera y charlar a gritos con los vecinos de los otros pisos.

Efectivamente, todo el edificio estaba sin luz. Fallo general. De todas maneras, nos tranquilizamos un poco cuando algunos veteranos nos aseguraron que estas cosas se arreglaban pronto. Así que volvimos a nuestras mesas, informamos del apagón a quién correspondía y charlamos un rato sobre las pocas posibilidades de Yugoslavia en el mundial de fútbol. También debatimos si valía la pena bajar a tomar un café, ya que estábamos. Pero Patty, la jefa en funciones de Meet BCN, vinos a darnos la mala noticia.

Al parecer, era algo más serio que un simple fallo en los fusibles de nuestro edificio. Se había caído una grúa de construcción instalada en las obras que se están llevando a cabo en la Avinguda Diagonal, y esta se había llevado por delante un cable de la luz de esos que son bien gordos. Nos dejó sin luz a nosotros, a toda la calle París, a parte Enric Granados y a unos cuantos números de Balmes. La cosa era seria.

«No habrá luz hasta la una, como mínimo». Conociendo a las compañías energéticas eso significaba que a las dos todavía estaríamos sin luz, así que, resignados, decidimos no perder más el tiempo. Algunos se fueron a casa, otros se quedaron esperando, pacientes y crédulos, y, otros, nos fuimos a buscar una cafetería con wifi para inspirarnos, llenar el depósito y, con suerte, trabajar. A los de la cafetería nos salió el tema un poco regular, pero poco más podíamos hacer. Por suerte, y para nuestra sorpresa, un mensaje de Patty nos confirmó a las 13:45 que había vuelto la luz.

Subimos corriendo y comprobamos con felicidad que así era, teníamos luz otra vez. Nos pusimos manos a la obra y fuimos adelantando un poco de trabajo antes de comer. Comimos, o almorzamos, según de dónde se sea, y nos pusimos manos a la obra de nuevo. ¡Patapán! Otra vez el desastre, blackout, Nueva York en 1965. Pero volvió rápido. Y se fue otra vez, y volvió y se fue. Y así hasta en cuatro ocasiones. Eran las 16:00 y estábamos sin internet y con un suministro energético intermitente que no nos dejaba trabajar y nos ponía de los nervios.

No fue hasta las 17:30 aproximadamente cuando todo volvió a la normalidad. Y aunque a esa hora ya estábamos agotados, desesperados y totalmente faltos de fe, nos pusimos de nuevo manos a la obra para intentar recuperar al máximo el tiempo perdido. Por eso, desde Ontranslation, queremos pediros disculpas por cualquier inconveniente que os hayamos podido causar por culpa de este incidente. Como podéis ver, para nosotros tampoco fue un buen día.

¿Vosotros habéis tenido que aguantar alguna vez algo similar durante horas de trabajo?

¿Te ha gustado nuestro post? Recibe nuestra newsletter mensual con el mejor contenido de nuestro blog. 

Posts relacionados: 

#36. Crónica: Nos manchamos los dedos con MeetBCN.

#77. Ontranslation: ¡Lavado de cara!

De |2018-02-03T16:55:15+00:00junio 13th, 2014|Así Somos|0 Comments

Deja un comentario