Noemí lleva ya unos meses en Ontranslation. Es la persona de referencia en la lengua de Goethe en nuestro equipo interno. De ella depende que nuestros proyectos en alemán tengan la calidad necesaria, ¡y cumple, por supuesto! Nos ha hecho un hueco entre sus paseos mañaneros y sus visionados de Friends (que ya se debe saber de memoria…) para tomarse un té con nosotros. ¡Nos ha encantado charlar con ella sobre su amor por la traducción, el campo y las delikatessen de su madre!

Nombre: Noemí Hernández Soth

Edad: 27

¿Cuál es tu color favorito?

Mi color favorito es el verde, sobre todo el verde pistacho, el verde bosque y el verde hierba.

¿Qué haces un sábado por la mañana?

Me despierto pronto, desayuno y hago un largo paseo por el campo. La luz que hay por la mañana y la del atardecer son las que más me gustan para estar fuera de casa.

¿Cuál es el último libro que te has leído?

Nussknacker und Mausekönig (El cascanueces y el rey de los ratones) de E.T.A Hoffman. Esta historia la escribió en 1816, por lo que el lenguaje usado es algo distinto al de hoy en día y me parece muy interesante, muy poético. Además, la figura del cascanueces forma parte de la cultura alemana y tenía curiosidad por saber de dónde procedía.

¿Qué música escuchas cuando estás contenta?

No hay un tipo de música en concreto que escuche según mi estado de ánimo. Pero sí existen varios «clásicos» en mi repertorio personal que me alegran: Amélie de Yann Tiersen y cualquier canción de Supertramp.

¿Eres más de café o de té?

Definitivamente de té. Me gusta mucho y en casa tengo un armario con muchos tipos distintos de tés e infusiones. Al día me tomo entre tres y cuatro tés.

¿Un restaurante?

Dolce Pizza y Los Veganos. Es un restaurante vegetariano/vegano en Joanic (Barcelona) en el que hacen las mejores pizzas veganas de la historia.

¿Cuál es tu plato favorito?

Tengo dos platos favoritos, que hace mi madre, y no puedo decidir entre ambos: uno es Käsespätzle, una pasta típica del sur de Alemania que tiene capas de queso, que se funden con el calor de la pasta, y encima cebolla caramelizada. El otro es la salsa de setas y verduras que normalmente comemos con Knödeln, unas bolas hechas a base de pan o de patata.

Un lugar para perderte:

Los bosques y montañas del Pallars Sobirà, para mí una de las comarcas de Cataluña más impresionantes y preciosas.

Un sueño por realizar:

Ir al Tíbet, a Islandia o a Groenlandia.

Alguna cosa que nunca harías.

Deportes de riesgo.

¿La última vez que reíste sin parar fue por…?

Por una escena de Friends, una de mis series favoritas (desde hace demasiados años…), en la que Chandler y Ross están tomando algo en el café y mirando en silencio un tablero de ajedrez, al que al parecer no están jugando…

¿Cuál es la última película que has visto?

The Way Back. En los años cuarenta un grupo de presos de un gulag ruso en la Siberia escapan y tienen como objetivo salir de las tierras comunistas y llegar al norte de la India, cruzando Siberia, el Desierto del Gobi de Mongolia y el Himalaya a pie. Es una historia real.

¿Qué te llevó a dedicarte a la traducción?

Desde que soy pequeña me gustan los idiomas. En el cole me encantaba estudiar inglés, con los amigos hablaba catalán y en mi casa español y alemán. Hablar y escribir varios idiomas era natural, fácil e interesante para mí. Así que me puse con el francés también y entonces preferí no buscar otro idioma más y profundizar en los que conozco, estudiarlos, compararlos y traducirlos. Me parecía tan divertido que decidí intentar dedicarme profesionalmente a ello.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Lo que más me gusta y fascina es que traducir es como descifrar códigos, a veces códigos secretos incluso. La lengua engloba muchos aspectos, no son solo palabras con equivalentes en otros idiomas, sino más bien enigmas compuestos de elementos sociales, culturales, gramaticales… Es como hacer un poco de arqueología.