La controversia causada por las nuevas palabras o los cambios en la ortografía castellana que introduce la Academia de la Lengua Española ya se podría considerar deporte nacional. Cada decisión de la RAE sobre la revisión ortográfica conlleva críticas y discusiones. Especialmente por parte de los que nos encargamos de la revisión de textos. Si es que nos quejamos de vicio. Pero, en ocasiones, las críticas a la Academia no son infundadas.

Los últimos cambios introducidos por la Academia de la Lengua Española

Solo hay que echar un vistazo a los últimos cambios introducidos por la Academia de la Lengua Española en la nueva ortografía castellana:

  • Decidieron que la palabra solo dejaría de llevar acento. Incluso en los casos en los que se utiliza para desambiguar.
  • Lo mismo con los diptongos monosílabos, como guion, hui o truhan. También perderían la tilde.
  • La letra «i griega» pasaría a llamarse «ye».
  • Qatar, Iraq y quórum serían a partir de entonces Catar, Irak y cuórum.
  • Tampoco se libraron los pronombres demostrativos como este o esa. A los que también se les quitaba la tilde.

Reacciones críticas con la RAE

Todo esto provocó reacciones inmediatas —mayormente negativas— entre la población y, sobre todo, entre bastantes escritores. Un ejemplo son los tuits —sí, esa palabra la ha añadido hace poco la Academia de la Lengua Española en el diccionario, no todo lo hacen mal— del escritor Arturo Pérez-Reverte. Que comentaba lo siguiente sobre las novedades de la Academia de la Lengua Española:

Seguiré escribiendo Qatar e Iraq, de momento. También Y griega, sólo y guión. Hasta que el uso general, o sea, ustedes, me haga rectificar.

¿Podemos defender a la Academia de la Lengua Española?

En su defensa, cabe decir que algunas de estas propuestas de la RAE son recomendaciones, es decir, que no hace falta acatarlas. La lengua la hacen los hablantes, y la Academia de la Lengua Española lo sabe.

Pese a ello, podrían ahorrarse algunas o, al menos, aceptar que los hablantes no las han internalizado, y reconsiderarlas. Lo único que han conseguido de momento es que haya cambios constantes en la ortografía castellana. Y estos no hacen más que sembrar dudas a la hora de llevar a cabo la revisión ortográfica de textos.

En general, los cambios hay que hacerlos con medida

Obviamente, no todos los cambios introducidos por la Academia de la Lengua Española son malos. Hay propuestas de la Academia de la Lengua que han sido aceptadas por el público general, como la de acentuar las mayúsculas, y muchos de los americanismos que se adaptan al castellano son bienvenidos.

Sin embargo, está claro que varios de estos cambios son un problema para los profesionales que se dedican a la revisión de textos, puesto que siempre surge la duda entre seguir todas las normas de la RAE o «sólo» aquellas que aceptan los hablantes. Por mucho que la Real Academia Española nos quiera hacer escribir a su manera, siempre habrá algunos cambios que no calarán.

Y vosotros, ¿qué opináis sobre estos cambios y consejos de la Academia de la Lengua Española? Recordad que siempre podéis enviarnos vuestros textos para revisar y aplicaremos la normativa de la RAE vigente.