Los nuevos mercados no siempre se corresponden a un país concreto, sino que pueden encontrase delimitados por una cultura con una dispersión geográfica internacional. Este es el caso del mercado halal, un mercado que tiene su origen en los países de religión musulmana, pero que, debido al auge de la inmigración, cada vez tiene mayor presencia en nuestro país y en otras partes de Europa.

Sin embargo, la entrada en este mercado, ya sea a través de un proceso de internacionalización o en el ámbito nacional, requiere una inversión importante en asesoramiento lingüístico y cultural. Las peculiaridades del mercado halal van mucho más allá del idioma y de la adaptación de los productos. En algunos casos, es necesario replantear toda la cultura de la empresa.

El mercado halal y el turismo

Entonces, ¿vale la pena el esfuerzo? Por supuesto. En España existen hoy en día más de un millón y medio de musulmanes, y cualquier empresa que no esté adaptada al mercado halal se está cerrando la puerta para acceder a todos esos clientes potenciales.

Para muestra un botón, en este caso referente al sector turístico: el 67 % de los turistas musulmanes considera fundamental encontrar restaurantes y hoteles halal. El caso es que en España únicamente existe un hotel que disponga de esta categoría. ¿Hacemos números?

Tanto para el mercado local como para el internacional, el potencial es enorme. Pero la entrada en el mercado halal requiere una importante inversión en expertos culturales y lingüísticos.

La denominación halal no es solo para la carne

Antes de nada, hay que tener claro que la etiqueta halal no se aplica solo a la carne, como mucha gente todavía puede pensar, sino que va mucho más allá. La denominación halal engloba todo aquello que está permitido según la religión musulmana, todo aquello que incide positivamente en la salud de la persona, desde productos alimentarios hasta prácticas empresariales. Y para poder ser halal hay que cumplir con todo ello, desde los valores del negocio hasta la distribución del producto final.

En este caso, el papel de los asesores lingüísticos y de los profesionales de la traducción entran en juego especialmente cuando se quiere llevar a cabo la internacionalización de la empresa a mercados halal extranjeros. La variedad lingüística dentro de los países de habla árabe es mucho mayor de lo que se pueda imaginar. Y será necesario localizar desde un punto de vista lingüístico las denominaciones de los productos y las estrategias de promoción.

El asesoramiento cultural es más importante que nunca

En cuanto al asesoramiento cultural, este se constituye como clave en cualquier proceso de entrada al mercado halal. No hay que pensar que el mercado nacional no necesitará de adaptaciones culturales, todo lo contrario, las diferencias culturales son enormes.

Es fundamental saber adaptarse a las peculiaridades culturales de los consumidores que integran el mercado halal —tanto en lo que se refiere a la adecuación de los productos e infraestructuras (en el caso del turismo, la hostelería, etc.) como a las estrategias de marketing— para que los potenciales clientes lleguen a familiarizarse con la oferta.

Para las empresas que quieran adentrarse en mercados halal internacionales, la necesidad de contar con asesores culturales es aún mayor; no solo necesitarán controlar todos los aspectos generales de la cultura musulmana que afectan a su negocio, sino que deben ser conscientes de las diferencias culturales según países, grupos étnicos y religiosos, etc.

En definitiva, el mercado halal presenta una oportunidad inmejorable, pues existe una demanda y un potencial reales. Sin embargo la entrada en estos mercados requiere de una capacitación cultural y lingüística que, más allá de las certificaciones necesarias —como la Certificación de Garantía Halal—, resulta completamente imprescindible.

Y esto únicamente se puede conseguir invirtiendo en el trabajo de profesionales lingüísticos y culturales. Las agencias de traducción y comunicación multilingüe son en este caso el puente necesario entre tu empresa y tus clientes. ¿Vas a dejar pasar la oportunidad?