Llega la nueva «Gramàtica de la llengua catalana»

//Llega la nueva «Gramàtica de la llengua catalana»

Llega la nueva «Gramàtica de la llengua catalana»

El Institut d’Estudis Catalans (la RAE catalana, vamos) ha finiquitado la nueva Gramàtica de la llengua catalana después de tenernos a todos en vilo durante mucho tiempo. Y ya era hora, porque el catalán llevaba desde 1933 sobreviviendo con la gramática oficial de Pompeu Fabra, la cual no era más que un pequeño libro de poco más de 120 páginas. Pese a la buena cantidad de cambios que introduce la nueva Gramàtica de la llengua catalana del IEC, sobre los cuales hablaremos más adelante, el alboroto causado por las reacciones a la obra ha sido mucho menor que el que provocó la nueva ortografía realizada por la misma institución.

Como comentábamos en el párrafo anterior, hasta ahora, la única gramática oficial del catalán era la de Pompeu Fabra, una pequeña obra que, pese a tratar varios aspectos gramaticales de la lengua catalana, dejaba gran cantidad de vacíos que solo se habían ido llenando a partir de obras no oficiales realizadas por lingüistas como Coromines o Solà. Hacía años que se esperaba que el IEC publicara una nueva Gramàtica de la llengua catalana y, ahora que la tenemos recién salida de imprenta, es mucho menos rompedora de lo que se temía (tal vez para compensar el follón que causó la nueva ortografía realizada también por el Institut d’Estudis Catalans). La mayoría de los cambios introducidos no son sino confirmaciones de lo que ya mencionaba Pompeu Fabra. Y, sí, en algunos casos, pasan a formar parte de la norma construcciones que hasta ahora no se aceptaban en catalán, pero la mayor parte solo en el registro informal.

Así pues, la nueva Gramàtica de la llengua catalana abre la puerta a utilizar, en el ámbito coloquial, construcciones como al + infinitivo con valor causal (hasta ahora solo era correcta la forma en + infinitivo), o a no aplicar la caída de preposición delante de la conjunción que (la frase sóc conscient de que la meva proposta no és adecuada es ahora normativa). La respuesta por parte de la ciudadanía ha sido mucho menos negativa comparada con la gran cantidad de críticas que recibió la nueva ortografía. El motivo es sencillo: en el caso de la nueva Gramàtica de la llengua catalana, el IEC no ha hecho sino aceptar construcciones que ya se utilizaban en el lenguaje oral desde hacía años; es decir, el cambio no es significativo. Sin embargo, sí que lo es que te digan que a partir de ahora ya no llevan tilde alrededor de 140 palabras que hasta ahora acentuabas. Por ejemplo, pares de palabras tales como soc/sóc o venen/vénen ya no se distinguirán gracias al acento diacrítico, sino a partir del contexto.

Las lenguas están en constante evolución y conviene que, sin que pierdan su esencia, se adapten a los nuevos tiempos. Así pues, la nueva Gramàtica de la llengua catalana ha llegado para quedarse y, gusten más o menos, todo indica que habrá que aplicar los cambios introducidos por el Institut d’Estudis Catalans. De momento, el IEC ha dado un periodo de unos cuatro años para que, poco a poco, se vaya implementando la nueva normativa (aunque luego no quede muy claro cómo van a comprobar que realmente se aplica). Pero bueno, lo que está claro es que en Ontranslation no nos queda otra más que adaptarnos a los cambios establecidos por la nueva Gramàtica de la llengua catalana. Al fin y al cabo, está en nuestra mano promover la corrección y las buenas prácticas lingüísticas, que para eso somos profesionales.

¿Cuáles son para vosotros las novedades más inesperadas de la nueva Gramàtica de la llengua catalana?

De |2017-04-27T09:25:50+00:00abril 27th, 2017|Traducción & Interpretación|0 Comments

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