Unir microcopywriting y traducción resultará en que tu contenido despunte. Las empresas, cada vez más, están tomando conciencia sobre lo importante que es cuidar el contenido, las palabras que usamos en nuestras comunicaciones. Puestos como el de content strategist o el de content designer ya están afianzados en las empresas más punteras de nuestro país. Ahora la figura del microcopywriter (o UX writer) está tomando importancia.

¿No te suena? No temas, a la mayoría el nombre de este puesto de trabajo les parece el título de una película de ciencia ficción. Nosotros te explicaremos qué es el microcopywriting, y por qué es tan útil la combinación entre microcopywriting y traducción.

¿Pero qué es eso del microcopywriting?

El microcopywriting (o UX writing) es, ni más ni menos, lo que sugiere su nombre: el copywriting de las cosas pequeñas. Cuando hablamos de copy siempre solemos aludir a textos grandes, a un contexto general, ¿verdad? Hablamos del copywriting blog, o de cómo escribir secciones web o folletos publicitarios, pero no nos fijamos en todos los mensajes completos que nos rodean.

Solemos pensar que un discurso completo es largo: si hablamos de un texto pensamos en un artículo de opinión, en una entrada de Wikipedia o en un capítulo de un libro, ¿verdad? Sin embargo, esto es un cuento: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Se trata de El Dinosaurio del genial Augusto Monterroso, y suele decirse que es el cuento más breve del mundo. Y sí, un cuento es un discurso completo: tiene una intencionalidad, un inicio, un desarrollo y un final propios.

Pues Internet está lleno de mensajes así de breves y así de completos, lo que pasa es que en ellos la intencionalidad suele ser la de conseguir una interacción del usuario que los lee. ¿Aún seguís sin entender de qué os hablamos? Pues es fácil, hablamos de los titulares, de los asuntos de nuestros emails, de los botones de suscripción o del texto de enlace que lleva al momento de compra en una tienda online.

Redactar un buen mensaje, que enganche al usuario y haga de su experiencia en nuestra web o aplicación memorable es exactamente de lo que tratamos con el microcopywriting. Saber hacerlo en diferentes mercados internacionales es pasar al siguiente nivel: el del microcopywriting y la traducción.

Microcopywriting y traducción: contextos sensibles en pocas palabras

Hablar de microcopywriting y traducción es hablar de entender contextos muy concretos. La mayoría de los textos de microcopywriting (y de los textos en general) están insertados en un entorno más amplio, pero son decisivos dentro de este. Un buen asunto en email marketing hará que un usuario abra un correo electrónico, y un botón que genere confianza, simpatía y que sea fácil de usar llevará a que alguien se suscriba a una newsletter.

Hay dos puntos clave en los que microcopywriting y traducción interactúan, y si lo hacemos de forma efectiva conseguiremos ser igual de efectivos en otras lenguas a la hora de la internacionalización:

El microcontexto: contexto interno del texto

Un buen microcopywriting tendrá en cuenta los modos de expresión, significados, tonos, del discurso general en el que está. Así, el título de una página web tendrá el mismo grado de formalidad que el contenido de esta página.

No es coherente hablar de tú y utilizando exclamaciones en el título si luego el tono es informativo y formal dentro de la página, ¿no? Cerciorarnos de que esta coherencia también se traslada al traducir una página web, por ejemplo, es básico para que todo funcione.

El macrocontexto: contexto cultural más amplio

Al traducir, adecuamos convenciones de una cultura a las de otra. Siguiendo con el ejemplo de las fórmulas de tratamiento, hablar de usted no tiene el mismo grado de formalidad en español de España que en Portugués de Brasil. Y más allá.

Hay culturas en las que el imperativo tiene usos que en otras no se dan. En español, por ejemplo, utilizamos una fórmula de cortesía para pedir cosas en la mesa que en inglés toma la forma imperativa (“¿Puedes pasarme la sal?” frente a “pass me the salt, please”)

Y si trasladamos la forma inglesa, según en qué contextos, puede quedar descortés (imagina decirle “pásame la sal” a alguien el primer día que comes en una oficina nueva). Procura adaptar tu redacción UX, pues estos serán en su mayoría actos de habla directivos (le piden al interlocutor que haga algo) y las estos varían mucho entre culturas.

Combinar microcopywriting y traducción te llevará bien lejos

En la era en la que el copywriting ya está integrado en el marketing, el siguiente paso es cuidar los rincones de nuestras comunicaciones: redactar para el usuario. Ya lo sabéis, hay mensajes que, aunque pequeños, tienen una relevancia especial.

Tener una estrategia en torno a ellos nos hará destacar. Por supuesto hay un paso más: combinar microcopywriting y traducción. Y desde Ontranslation podremos ayudarte a darlo.

Los detalles cuentan. ¡Destácate en tu internacionalización!