¡Ya estamos aquí! Volvemos a por todas de la mano de septiembre —el mes de la resaca y la depresión posvacacional— y, aunque seguimos en verano, dejamos la playa a un lado para retomar la buena costumbre de entreteneros con nuestro blog, que además en el fondo sabemos que vosotros casi estabais deseando que se terminase agosto para leernos de nuevo. Nosotros, como venimos cargados de nuevos temas, ya casi teníamos un poco de ganas de empezar de nuevo. Un poco.

Ya sabéis que para nosotros ha sido un agosto especial. Pudimos experimentar la gran novedad de cerrar durante una semana, algo inaudito en la historia de Ontranslation y, para qué mentir, bastante gratificante. De todas maneras, como somos incapaces de abandonaros a vuestra suerte cuando os toca enfrentaros a las barreras lingüísticas y comunicativas que se interponen entre vosotros y la internacionalización, volvimos con las pilas cargadas y hasta preocupados. ¿Qué íbamos a hacer si os hubiese pasado algo mientras estábamos fuera? Por suerte todo fue bien y pudimos retomar nuestra actividad sin incidentes. Y así fue nuestro agosto.

Y vosotros, ¿qué tal? ¿Cómo lo habéis pasado sin nuestras actualizaciones periódicas, sin nuestra simpatía y, en definitiva, sin nuestra compañía? ¿Ha sido duro? Esperamos que no se os haya hecho muy largo, pero, en el caso de que sí que hayáis sufrido un poco, no os preocupéis, porque pensamos compensaros. ¿Cómo? Pues con un montón de novedades que iremos desvelando a su debido tiempo. No, todavía no podemos contaros nada, pero estamos seguros de que podréis esperar unas semanas, o unos días, o unos meses… Ya veréis como, al final, la espera valdrá la pena.

¿Qué? No os quedéis ahí pasmados y poneos a trabajar, ¡que agosto ya ha terminado y volvemos al cole!