Lenguaje claro: 3 aspectos a tener en cuenta si quieres que te entiendan

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Lenguaje claro: 3 aspectos a tener en cuenta si quieres que te entiendan

Lenguaje claro, así es. Os suena, ¿verdad? Volvemos a las andadas con este tema porque no queríamos que os quedaseis con la impresión de «¿Por qué estos tipos expertos en comunicación multilingüe me hablan sobre el lenguaje claro y no me dicen cómo aplicarlo?». Hay quien nos llegó a preguntar si el lenguaje llano era algo así como una reliquia que queríamos tener bien guardada y no compartir con nadie. Nada más alejado de la realidad. En este post os dejaremos con los tres aspectos a tener en cuenta para crear contenido en lenguaje claro. Y además, os presentaremos varios recursos muy útiles para que mejoréis en esto de dejar las cosas claras. Aquí tenéis las tres claves para conseguir un lenguaje claro:

Siempre que escribamos, debemos pensar en quiénes serán nuestros lectores. No es lo mismo escribir para una revista científica que para un blog divulgativo, como no es lo mismo un cuento infantil que un ensayo sobre la diversidad sexual de las hormigas (?). Así, nos tendremos que hacer la pregunta de a quién va dirigido nuestro texto y, una vez respondida, escribir siempre teniendo en mente el segmento de público que creamos que tiene una menor literacidad. Si, por ejemplo, escribimos un artículo sobre los beneficios de la quinua, no redactaremos pensando en nuestro amigo nutricionista que va a ser crítico y reflexivo con nuestro contenido (para él, ya están las revistas científicas, ¿no?). Será mejor si escribimos para una persona con poca formación académica pero a la que le interesa cuidar su línea. Nuestro amigo seguramente nos va a leer igual aunque el post no presente un lenguaje claro (de lo contrario, ¿qué tipo de amigo sería?), sin embargo, nuestro auténtico público objetivo abandonará la página de inmediato si se encuentra muchas dificultades y procederá a buscar la información en otro lugar que de verdad utilice un lenguaje claro.

Asimismo, queremos lograr que nuestros mensajes sean concisos y cristalinos, en primer lugar deberemos prestar atención a las oraciones que usamos. Esta es la máxima: lo bueno, si breve, dos veces bueno. Siempre que podamos, deberemos evitar las oraciones complejas, ya que una oración simple se procesa mucho más rápido que una subordinada. Ante la duda, nos decidiremos por un punto en lugar de por una coma. También es útil para lograr un lenguaje claro el uso de conectores discursivos como «sin embargo», «de este modo», etc., ya que estos orientan la lectura y facilitan que entendamos la estructura de un texto. Nosotros recomendamos utilizar siempre la voz activa en lugar de la pasiva: reconocer al sujeto activo de una narración ayuda a comprenderla. Es mejor decir «Nuestros clientes recomiendan nuestro producto» que «nuestro producto es recomendado por nuestros clientes».

El vocabulario es esencial. Si quieres conseguir un lenguaje claro, siempre que tengas dudas acerca de si una palabra es muy difícil para tu público, trata de sustituirla por otra más sencilla. El proceso es simple. En primer lugar, busca sinónimos del término en cualquiera de los muchos diccionarios de sinónimos que hay en Internet. Después, busca los sinónimos que te parezcan más comprensibles en alguno de los corpus de referencia del español. Los corpus son herramientas que nos permiten buscar apariciones reales de una palabra o frase en una infinidad de textos de nuestra tradición escrita. La ecuación es sencilla: cuantos más resultados tenga el término, más extendido estará su uso y, por lo tanto, más gente lo entenderá. Otra cuestión a evitar, y que aparece con mucha frecuencia, es el uso de sustantivos siempre que puedan utilizarse verbos. Nunca digas «realizo impresiones» o «me dedico a la traducción» si puedes decir «imprimo» o «traduzco».

Seguid nuestros consejos y os aseguramos de que os entenderán mucho mejor. Esto, como ya os contamos, tiene beneficios para todos. Y si creéis que la información que os damos es poca siempre podréis leer el documento que la Comisión Europea redactó hace ya algunos años sobre el tema, mucho más completo (y largo y aburrido, claro). ¡Nos vemos en el siguiente post!

De |2017-05-11T16:09:29+00:00mayo 11th, 2017|Sin categorizar|0 Comments

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