Lenguaje claro: 3 aspectos a tener en cuenta si quieres que te entiendan

Utilizar un lenguaje claro debería ser la próxima revolución del lenguaje en Internet. A la hora de comunicar, debemos tener en cuenta tanto lo que queremos decir como que esto sea comprendido por nuestro público.

Muchas veces, por inercia, hablamos con tecnicismos propios de nuestro sector, que el público general no comprende bien. O no revisamos el contenido y lo lanzamos tal cual, sin que alguien nos diga si hemos logrado poner en palabras lo que teníamos en la cabeza.

En Ontranslation somos de promover el lenguaje sencillo y preciso siempre que este tenga cabida (hay contextos, como en el de los textos científicos, en los que simplificar no es posible).

Por ello, hoy os traemos los principales puntos, acompañados de recursos útiles, que debemos tener en cuenta para crear contenido en un lenguaje que nuestros interlocutores entiendan.

 

¿Quiénes serán nuestros lectores?

Esta es la primera pregunta que debe hacerse cualquiera al comenzar una estrategia de comunicación.

No es lo mismo escribir una revista científica, un blog divulgativo, un cuento infantil o un ensayo. Siempre que vayamos a escribir un texto tenemos que preguntarnos «¿A quién va dirigido nuestro texto».

Deberíamos escribir textos siempre teniendo en mente el segmento de nuestro público que creamos que tiene una menor literacidad.

Si escribimos un artículo sobre los beneficios de la quinoa para un blog de alimentación, no redactaremos pensando en nuestro amigo nutricionista que va a ser crítico y reflexivo con nuestro contenido (pues, aunque nos dé miedo su análisis, no nos dirigimos a él). Será mejor si redactamos teniendo en mente a una persona con poca formación académica, pero a la que le interesa cuidar su dieta.

En esta hierba, por ilustrarlo, hay presentes aminoácidos que son muy positivos para el desarrollo de los niños. Mejor decir esto y ya está que liarte a enumerarlos todos: lisina, argidina, histinina… Hay ocasiones en las que menos es más.

Si tu público quiere conocer el tema en profundidad siempre puede buscar información en otras fuentes. También puedes ayudar al lector incluyendo un hipervínculo en una frase que le dirija a una página más concreta.

 

Mensajes claros y precisos

En primer lugar, deberemos prestar atención a las oraciones que usamos.

Esta es la máxima: lo bueno, si breve, dos veces bueno. Siempre que podamos, deberemos evitar las oraciones complejas, ya que una oración simple se procesa mucho más rápido que una subordinada. Ante la duda, nos decidiremos por un punto en lugar de por una coma si queremos tener un lenguaje sencillo.

También es útil para lograr un lenguaje sencillo el uso de marcadores discursivos como «sin embargo», «de este modo», etc. Estos orientan al lector para que comprenda la estructura del texto, haciendo la lectura fácil.

lenguaje claro

 

Es recomendable, así mismo, utilizar siempre la voz activa en lugar de la pasiva: reconocer al sujeto activo de una narración a la primera ayuda a comprenderla.

Es mejor decir «Nuestros clientes recomiendan nuestro producto» que «nuestro producto es recomendado por nuestros clientes».

 

Evita el lenguaje artificioso y no te líes con tecnicismos

El vocabulario es esencial. Si quieres conseguir un lenguaje claro, siempre que tengas dudas acerca de si una palabra es muy difícil para tu público, trata de sustituirla por otra más sencilla. El proceso es simple:

Otra cuestión que debemos evitar, y que aparece con mucha frecuencia, es el uso de un verbo unido a un sustantivo cuando puede utilizarse directamente un verbo.

Nunca digas «realizo impresiones» o «me dedico a la traducción» si puedes decir «imprimo» o «traduzco».

 

Por si no te ha quedado claro todavía

Seguid nuestros consejos y os aseguramos de que os entenderán mucho mejor. Hacer la lectura fácil tiene beneficios para todos. Quienes comunican, logran transmitir, y quienes reciben el mensaje lo entienden a la primera, sin frustraciones, sintiéndose en confianza.

Y si creéis que la información que os damos es poca, podéis ampliarla con recursos como el documento que la Comisión Europea redactó hace ya algunos años sobre el tema, mucho más completo (y largo y aburrido, claro). También tenéis nuestro post sobre los consejos que nos brinda la RAE para escribir en internet. 

¡Nos vemos pronto! Con lenguaje sencillo  y llano como bandera, claro.

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