Hoy se cumplen 60 años de la muerte de Juan Ramón Jiménez, ¡aún sigue levantando pasiones su Platero y yo! Y es, por esto, un día perfecto para hablar de ortografía. Hoy todos levantan la voz contra la mala ortografía en las redes sociales, y pocos se cuestionan si las normas que rigen nuestra lengua escrita son las mejores. Algunos, sin embargo, nos lo planteamos de vez en cuando. Eso sí, siempre desde el conocimiento de la normativa. ¡Y no somos los únicos! Juan Ramón Jiménez, entre otros que ahora veremos, ya se cuestionó la utilidad de la ortografía hace unos años. Lo vemos.

Juan Ramón Jiménez y su jenial escritura

No, no es un error atroz. Esta era la forma que, según el nobel de literatura, debería ser la correcta al escribir genial. Para Juan Ramón Jiménez la ortografía debía simplificarse, adaptarse y parecerse a la oralidad. Y así lo hizo en todos sus escritos desde su obra Poesías escojidas (de 1949). Por ejemplo, eliminaba las ges cuando tenían el sonido que ya representa la jota. Mejor os dejamos con un pequeño estracto con las palabras del jenio:

Se me pide que esplique por qué escribo yo con jota las palabras en “ge”, “gi”; por qué suprimo las “b”, las “p”, etc., en palabras como “oscuro”, “setiembre”, etc., por qué uso “s” en vez de “x” en palabras como “excelentísimo”, etc. Primero, por amor a la sencillez, a la simplificación en este caso, por odio a lo inútil. Luego, porque creo que se debe escribir como se habla, y no hablar, en ningún caso, como se escribe. Después, por antipatía a lo pedante.

Gabriel García Márquez, o la ortografía rupestre

Otro nobel de literatura también se reveló contra la ortografía. ¿Es casualidad? Suponemos que más bien se trata de mucha, mucha, reflexión, ¿no? Imaginamos que inspirado por Juan Ramón Jiménez, el gran Gabo también decidió exponer que la ortografía era un lastre más que otra cosa. Y lo hizo nada más y nada menos que en un Congreso Internacional de Lengua Española, en Zacatecas, ¡en el discurso inaugural! Llevaba por título Botella al mar para el dios de las palabras, y en una parte comentaba:

Jubilemos la ortografía, terror del ser humano desde la cuna: enterremos las haches rupestres, firmemos un tratado de límites entre la ge y jota, y pongamos más uso de razón en los acentos escritos, que al fin y al cabo nadie ha de leer lagrima donde diga lágrima ni confundirá revólver con revolver. ¿Y qué de nuestra be de burro y nuestra ve de vaca, que los abuelos españoles nos trajeron como si fueran dos y siempre sobra una?

Bernard Shaw (?): ghoti

Otra rebelión contra la ortografía la encontramos en la última palabra de este epígrafe. Alguien, que muchos dicen que fue George Bernard Shaw, decidió inventarse esta palabra para representar la poca correspondencia entre escritura y oralidad en inglés.

Se dice que la palabra fish (‘pez’) puede escribirse así, por la correspondencia de las grafías en otras palabras: gh se pronuncia como una ‘f’ en laugh, o como ‘i’ en women y ti como ‘sh’ en sensation. También se dice que esta palabra podría representar el silencio, pues estas grafías en night (gh), people (o), ballet (t) y business (i) no se pronuncian. Ahora ghoti cobra sentido, ¿no?

Mejor pelearte con la ortografía una vez la conozcas

En Ontranslation no somos dogmáticos, y todas estas ideas de Juan Ramón Jiménez, García Márquez y Bernard Shaw nos parece que tienen su coherencia. ¡Nos hacen plantearnos muchas cosas acerca de la ortografía!  Aun así, tenemos claro que quienes las transmiten son personas que han dedicado su vida a la lengua.

Para criticar algo hay que conocerlo, ¿no? Y bueno, mientras  revisamos y no si la ortografía es útil, recordad que nuestros profesionales de la corrección y la revisión la conocen bien. ¡Y que por ahora escribir correctamente da buena imagen!