¿Os suena Zara? Por supuesto, es el buque insignia de INDITEX, el primer grupo textil mundial por facturación. Vamos, el gigante. Pero, ¿es todopoderoso el gigante? Pues no, y no lo es por no haber pensado en el marketing y la traducción como un tándem —o más bien como un matrimonio de conveniencia—.

La opinión que los usuarios alemanes tuvieron de Zara bajó mucho por aquel entonce3s, y todo por lo que muchos considerarían un «simple» error de traducción, un simple error de traducción que puede poner a la economía más grande de Europa en tu contra. Porque, ¿quién va a querer comprarse unas «sandalias de esclava»?

Error de traducción: ignorar la cultura objetivo

Así es, las «sandalias de esclava» fueron durante un tiempo un must have para todas las fashionistas de Alemania. O lo hubiesen sido de no haberse llamado así. El caso es que, por extraño que nos pueda parecer, traducción y marketing van de la mano: una «esclava» es, según la RAE, una «pulsera sin adornos y que no se abre», pero ya os hemos hablado muchas veces sobre el peligro de las traducciones literales, ¿verdad?

Efectivamente, en alemán, sklaven-sandalen nos transporta directamente a la época romana y, teniendo en cuenta el estatus social de las esclavas, parece que no es el mejor nombre para un producto que se quiere vender en un país tan concienciado con lo políticamente correcto como Alemania. ¿Es que nadie ha aprendido de lo que le pasó a Mango hace ya algunos años?

Marketing y traducción son el matrimonio perfecto

De hecho, aunque el garrafal error fue corregido por Zara lo antes posible, el daño ya estaba hecho, y su facturación en el país germánico ya se había visto afectada. ¿Os dais cuenta ahora de la importancia que tiene contar con traductores profesionales especializados en marketing para poder vender un producto en mercados extranjeros? El marketing es cultura, y la cultura es idioma.

Para poder internacionalizarse con éxito en otros mercados es necesario contar con profesionales de la traducción que conozcan a fondo la cultura objetivo y sepan adaptar culturalmente los contenidos originales. No se trata solo de traducir, se trata de traducir bien. El matrimonio de conveniencia que han amañado el marketing y la traducción es un seguro que evita pifias de esta magnitud. Y es imprescindible tenerlo en cuenta, porque ni los más grandes se salvan.

Por cierto, ya que estamos con las pifias, ¿qué opináis de la pifia de los asesores de Shakira y Beyoncé? Venga, que aproveche.