¿Por qué debería traducir una newsletter a otros idiomas?

Traducir una newsletter es un paso necesario en una estrategia de marketing internacional. Gracias a landing pages en otros idiomas conseguimos leads: contactos de clientes potenciales. Pero ¿qué hacemos con estos leads? Una vez que disponemos de suscriptores internacionales toca aportarles valor y mantener el contacto con ellos.

Para esto, una newsletter bien traducida por traductores profesionales y con contenido rico y de valor debería ser parte de una estrategia efectiva de internacionalización. Te dejamos algunas claves a tener en cuenta en la traducción de boletines.

Qué es una newsletter

Una newsletter es un email informativo, periódico, que se envía a nuestros leads para crear valor a través de compartir contenido. No se trata de una comunicación en la que expliquemos los beneficios de nuestro producto o servicio, ni en el que digamos quiénes somos o lo bien que lo hacemos.

La newsletter ha de suponer valor añadido para los intereses de nuestros lectores. Cuéntale cosas que les interesen, ya que eso despertará su interés en nuestra marca. #newsletters #escribireninternet #RRSS #mkt #t8n Clic para tuitear

Por ejemplo, si nuestro sector es el turismo, podremos hacer un boletín de noticias sobre los destinos más sorprendentes para Semana Santa, el Puente de Mayo, Navidad, para tal o tal mes o para tal estación, lo que sea. Si vendemos productos alimenticios, podemos enviar recetas, o datos sobre el beneficio de incluir tal alimento o tal otro en nuestra dieta, por ejemplo.

Ten en cuenta a quién te diriges

Antes de traducir nuestra newsletter deberemos tener claros ciertos puntos para saber qué temáticas o qué estilo utilizar. Plantéate las siguientes cuestiones:

¿Son suficientes los leads que tengo para traducir una newsletter a su idioma?

Tal vez hayas lanzado una campaña en otro país, pero no esté teniendo demasiado efecto, por ejemplo. Antes de invertir en los pasos siguientes, párate a analizar qué está pasando con tu marca en el país o los países que hablan ese idioma.

Tal vez te toque recurrir a algo que supone una inversión cero, pero de mucho esfuerzo: la paciencia. Si no tienes suficientes suscriptores potenciales, lo mejor será seguir invirtiendo esfuerzos en conseguirlos, no la traducción de tu newsletter.

¿Qué información tengo de mi público o solo tengo su correo electrónico?

Dependiendo del tipo de campaña que hayas lanzado, puede ser que tengas algunos datos sobre tu público. Sin duda, es una decisión que debiste tomar a la hora de crear un call to action: ¿preguntar más cosas o solo conseguir el lead e ir descubriendo?

Hay otras herramientas que te permiten analizar el perfil del tráfico a tu web, si no has lanzado una campaña específica en otro mercado. A través de Google Analytics, puedes saber muchos datos de tus visitantes. ¡Tenlo claro antes de dar más pasos!

De conocerlo, ¿puedo definir un perfil o es demasiado heterogéneo?

Si en tus acciones de marketing (formularios de contacto, suscripciones, descarga de recursos…) solicitaste información, podrás segmentar a tu público. No vamos a entrar en por qué es importante segmentar a tus suscriptores. Si no lo has hecho, hazlo ya.

Si has podido segmentarlo, tendrás que valorar si tu público internacional tiene características comunes, si, por ejemplo, coincide con tu buyer persona. De ser así, trata de incluir recursos que conecten con ellos en tu boletín.

Confia en expertos que sepan enganchar al público

Una vez sepamos quién es nuestro público, dónde está y cuáles son sus preferencias (si es que tenemos esta información), es hora de ponerse a trabajar en tu newsletter internacional. Hacerlo no será trasladar palabras, ni siquiera el contenido general.

Si queremos conectar con nuestro público, generar interés en nuestra marca, debemos ser sensibles a su contexto social y cultural. #traducción #vozdemarca #cultura Clic para tuitear

Para ello, lo mejor será que confíes en una agencia de traducción profesional que tenga en cuenta las diferencias culturales que puedan existir entre tu contenido local y el que lanzas a otros países.

Hablar de los beneficios de un alimento puede ser súper útil en España (donde nada menos que un 27 % de la población se autodenomina realfooder), pero tal vez en otro mercado no tenga tanto efecto. O tal vez tal festividad sea clave en una cultura, pero insignificante en otra.

Traducir tu newsletter muchas veces supondrá rehacerla, o hacer una transcreación. Por eso es importante contar con traductores profesionales nativos que sepan qué asuntos hay que modificar, adaptar o, directamente, eliminar en tu newsletter internacional. No escatimes en este punto, ya que de él dependerá que tu comunicación sea efectiva.

Para traducir una newsletter primero pregúntate qué, a quién y cómo

Trata de saber qué tipo de contenido funciona en este canal y quién es tu público. Cuando lo sepas, confía en traductores expertos que conozcan el mercado y que comuniquen teniendo en cuenta el contexto.

Y recuerda que gracias a la traducción, podrás vender tus productos o servicios en otros países.

¡Contáctanos sin compromiso!

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