La traducción en el sector inmobiliario es cada vez más necesaria debido a que el turismo residencial crece sin cesar. Y es que, en los últimos quince años, ha experimentado un aumento del 368 %. Especialmente en la costa mediterránea encontramos multitud de personas de otros países deciden trasladar su residencia a una tierra de sol y buen comer tras jubilarse.

Este crecimiento desenfrenado de la gerontoinmigración (vaya paradoja) y el alto poder adquisitivo de sus protagonistas hacen que la traducción en el sector inmobiliario se vuelva fundamental. Os comentamos aquí cuáles son las peculiaridades de la traducción inmobiliaria, qué conocimientos especializados requiere y en qué casos resulta imprescindible su aplicación (desde contratos de venta hasta anuncios de propiedad).

Peculiaridades de la traducción inmobiliaria

Si tenemos en cuenta que un 21 % de los inmigrantes europeos en España responden al perfil de jubilados que vienen a nuestro país en busca de un retiro dorado, es que no hay más perro que ladre. El sector inmobiliario presenta una terminología muy concreta y construye su oferta y su trato con el cliente alrededor de una imagen de alto standing. Esto implica que los profesionales encargados de la traducción en el sector inmobiliario no solo deben conocer el léxico propio del ámbito en el idioma de destino.

También deben saber cuáles son las peculiaridades culturales del mercado objetivo en lo que se refiere a la venta de productos de lujo y la manera correcta de tratar con el público gerontoinmigrante. Recordemos que forma parte de la tercera edad y dispone de un alto poder adquisitivo.

Tipos de traducción para el sector inmobiliario

Estos son los conocimientos que se deben aplicar en la traducción inmobiliaria para poder ofrecer un servicio de calidad que actúa sobre áreas y tipologías de documentos tan dispares como: contratos de compra y alquiler, poderes notariales, sitios web de agencias inmobiliarias, campañas de promoción de propiedades, catálogos de viviendas, pólizas de seguros e incluso las negociaciones durante un proceso de compra-venta.

Como podemos ver, la traducción en el sector inmobiliario engloba modalidades de la traducción tan dispares como la interpretación, la traducción jurada o la traducción de páginas web, todo bajo un mismo paraguas terminológico y de requisitos culturales muy específicos.

La gerontoinmigración ha llegado para quedarse

Obviamente, la nueva ola de sandalia y calcetín supone la necesidad de servicios de traducción especializados en muchos otros sectores, especialmente el sanitario, el financiero y el hostelero, pero todo eso ya vendrá otro día. Pero de lo que no cabe duda es de que la gerontoinmigración está aquí y está muy fuerte.

Si alguien quiere ofrecer un buen servicio inmobiliario a este público con tanta demanda, debe tener en cuenta que es totalmente imprescindible contar con profesionales en traducción en el sector inmobiliario que conozcan todas las claves del ámbito y de sus clientes, tan ilusionados como exigentes.

¿Vosotros confiaríais el dinero de vuestra jubilación a un contrato de compra de propiedad macarrónico u os fiaríais de un consultor inmobiliario que no habla vuestro idioma? Probablemente no.